Uruguay y EE.UU protegerán inversiones

Hace cinco años que no entra en vigor ningún tratado de protección de inversiones firmado por Estados Unidos y las conversaciones, que habían sido anunciadas en noviembre, comenzaron formalmente ayer en Washington.

El anuncio fue hecho en una videoconferencia en la que participaron Susan Cronin, directora de la Oficina del representante de Comercio, Robert Zoellick, para Brasil y el Cono Sur, Anthony Wayne, secretario adjunto de Asuntos Comerciales y Económicos del Departamento de Estado, el embajador uruguayo en Estados Unidos, Hugo Fernández Faingold, y luego hizo algunos comentarios el representante en Uruguay del gobierno de George Bush, Martin Silverstein.

OBJETIVOS. Desde el punto de vista de Estados Unidos el sentido del acuerdo es claro: sus inversiones serán protegidas y tendrán el mismo tratamiento que el que reciban sus competidores, se establecerán claros límites a las expropiaciones que puedan sufrir para las cuales se establecerán compensaciones y sus empresarios podrán repatriar sin limitaciones sus utilidades. Tampoco se las obligará a tener un componente local mínimo en sus productos y tendrán total libertad para elegir la nacionalidad de sus empleados.

Fernández Faingold, por su parte, señaló que los países que han firmado este tipo de acuerdos con Estados Unidos (un total de 44) «han mostrado un crecimiento de las inversiones estadounidenses pero no solamente estadounidenses» porque «un tratado de este tipo supone una garantía».

Silverstein dijo que «para Uruguay esto quiere decir más inversiones y más oportunidades de trabajo y que atraiga la atención en las salas de los directorios de las empresas donde se toman las decisiones». Si bien dijo no poder hacer «ninguna predicción sobre el futuro» descartó que el próximo gobierno, aunque sea de diferente signo que el actual, vaya a dar a marcha atrás en lo firmado. «No imagino ninguna dificultad particular. Es una situación de ganar o ganar para ambas partes», agregó.

Otros temas que están sobre la mesa de la comisión bilateral de comercio e inversiones —que trabaja desde febrero de 2002— son las compras gubernamentales, el levantamiento de las restricciones sanitarias para que los citrus uruguayos ingresen a Estados Unidos y la negociación de un acuerdo de «cielos abiertos», es decir de liberalización en la concesión de frecuencias aéreas entre ambos países y de los vuelos de cabotaje (internos).

Estados Unidos importó el año pasado U$S 243 millones en mercaderías uruguayas.