Uruguayos creen que la crisis afectará al país pero no a ellos

La última encuesta de la consultora Cifra sobre «Los uruguayos y la situación económica» de diciembre, indica que ante la llegada de la crisis global «las sensaciones térmicas» de los uruguayos en materia económica están «cambiando».

CONFIANZA. Es que la confianza de los consumidores está en baja, luego de su pico máximo en 2006. «La confianza de los consumidores hoy, es más baja que la registrada al final del gobierno de Jorge Batlle», sin embargo, es mucho más alta que la percibida en el fondo de la crisis del año 2002.

La última encuesta sobre economía de Interconsult, arrojó que el 58% de los uruguayos cree que la crisis será «peor o igual» a la de 2002, mientras que un 41% percibe que será «más leve» que aquélla.

Por su parte, en la encuesta de noviembre del índice de confianza del consumidor de Equipos Mori para la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), ya se percibe en la opinión pública «el grado en el cual la crisis internacional puede afectar su suerte. Aunque todavía no han experimentado en forma directa los efectos de la crisis, disminuye su optimismo sobre el próximo año, como consecuencia de una percepción bastante más crítica sobre la perspectiva del país en el corto plazo», indica.

El director de opinión pública de Equipos Mori, Ignacio Zuasnabar, dijo a El País que contrariamente a lo que aconteció en Europa y Chile, en Uruguay la confianza en la economía en 2008 comenzó a caer mucho después, principalmente en los últimos dos meses del año pasado.

«La caída de la confianza de la economía se aprecia en las cuestiones prospectivas sobre lo que la gente piensa que va a ocurrir en el 2009, no a la calificación de cómo está la economía hoy en día», aclaró.

Según Cifra, si bien «hace cuatro años todo el mundo veía y sentía que lo peor ya había quedado atrás y que las cosas estaban mejorando», ahora se percibe en la población «cierto desencanto» y piensa que la crisis global «es muy seria» y nadie sabe exactamente «cuánto nos golpeará». En parte por «desencantos internos y amenazas externas», los uruguayos perciben que las cosas «empeorarán».

No obstante, no todos los uruguayos piensan igual. Aquellas personas que tienen una mejor posición económica son más «pesimistas» sobre los efectos de la crisis que los que tienen sueldos más bajos.

También destaca que la elección política de las personas juega un rol importante a la hora de fijar su percepción sobre la crisis. Los votantes del Frente Amplio son «claramente optimistas» como lo eran hace dos años atrás, sin embargo, los votantes blancos y colorados son «claramente pesimistas».

Para Interconsult, los más preocupados son los votantes del Partido Nacional que en un 54% creen que la crisis internacional afectará «mucho» la economía local.

Asimismo, aparecen como más preocupados por los efectos de la crisis, «los residentes del interior del país y las personas con menor nivel de instrucción. Por el contrario, frentistas, montevideanos y estratos altos aparecen menos preocupados que el resto».

Así, los votantes del Frente Amplio son «optimistas» en un 59% de los casos afirmando que la crisis actual será «más leve» que la ocurrida en 2002.

En tanto, el 64% opinó que la economía doméstica «no está bien para afrontar» el futuro de la crisis, mientras que un 34% manifestó que la economía «está fuerte» para sortearlo.

EN LO PERSONAL. Por otro lado, Equipos Mori señala que luego de unos años de sostenido «optimismo moderado», las dos últimas mediciones del índice de confianza del consumidor muestran un desplazamiento hacia una zona de «pesimismo moderado».

«La población cree que el próximo año el país va a estar peor. Sin embargo, ninguna persona cree que ella misma puede estar peor. Esta es una disociación importante porque de alguna manera hay un efecto denominado el de la tercera persona. La gente piensa que todo eso que va a pasar le va a ocurrir a otro», dijo Zuasnabar.

Según Equipos el 43% de los encuestados cree que su situación económica se mantendrá igual, un 32% dijo que mejorará mucho y apenas un 14% piensa que empeorará.

En tanto, cuando se los consulta sobre la economía del país para el próximo año, los uruguayos modifican su pronóstico. Un 34% piensa que la situación será peor que la actual, 30% opina que se mantendrá igual, y sólo 23% dice que la economía del país estará mejor.

No obstante, cuando la consulta se hace para los próximos tres años, los resultados son muy diferentes: 43% cree que la economía estará mejor, 12% que estará igual, y un 9% expresa que empeorará.

Para Zuasnabar esto es «aparentemente» contradictorio. A modo de ejemplo, dijo que la «la opinión pública manifiesta que el desempleo se va a afectar. No obstante, las personas que hoy tienen un trabajo inseguro siguen expresando que su empleo es seguro y que la crisis va a golpear a otros».

El investigador agregó que si la población pensara que le puede ir mal «ajustaría el cinturón» y comenzaría a aplicar un conjunto de decisiones como la restricción fuerte del gasto y consumo.

Sin embargo, dijo que la población se está «endeudando» a mediano y corto plazo comprando a crédito porque en definitiva «no cree que la crisis lo pueda afectar personalmente».

El 61% de los consultados cree que sus ingresos familiares se mantendrán, 23% que aumentarán y 11% que disminuirán. El 38% cree que los precios subirán poco, 28% que se elevarán bastante, 18% mucho y nada 7%.

En cuanto al empleo para el 2009, el 41% piensa que habrá más desempleo, 33% que se mantendrá y un 21% cree que habrá menos desempleo.