UTE pide energía de represas argentinas

El gobierno recibió ayer formalmente de parte de Bolivia un ofrecimiento de gas natural para neutralizar la eventual escasez de este combustible durante el próximo invierno mientras que el presidente Jorge Batlle pedirá hoy al canciller argentino, Rafael Bielsa, que su país mitigue el corte de exportaciones de electricidad a Uruguay. Complementariamente, UTE va a pedir a Cammesa, el organismo regulador del mercado eléctrico mayorista argentino, que le permita recurrir a otras centrales argentinas hidroeléctricas que tienen suficiente agua para que la provean de energía.

El planteo boliviano fue recibido por el ministro de Economía y Finanzas, Isaac Alfie, que analizará la propuesta con su colega de Industria, José Ignacio Villar. Alfie reveló que el ministro de Desarrollo Económico de Bolivia, Xavier Nogales, le ofreció ayer suministrar gas natural a Uruguay a través de un gasoducto que va desde su país, partiendo de la ciudad de Tarija, hasta territorio argentino. «Yo tengo que hablar con el ministro Villar para ver bien cómo funciona, porque además el combustible vendría por un gasoducto viejo que tiene muy poca utilización, que sería por el que Bolivia le va a vender gas a Argentina, pero para hacerlo hay que rehabilitarlo», dijo Alfie a El País. Esa rehabilitación insumirá algunas semanas.

Alfie admitió que «es una posibilidad», pero aclaró que ese suministro no serviría para producir la energía que Argentina dejó de venderle a Uruguay este mes. «La central para generar energía eléctrica a partir de gas no está pronta, recién ahora se volvió a hacer el llamado a licitación que fracasó un par de veces y que fue postergado unas veces o declarado desierto por falta de interés de los privados. O sea que el gas boliviano no nos daría a nosotros generación de energía eléctrica, quizás nos podría llegar a sustituir un eventual faltante del gas que consumen las familias», advirtió el ministro.

Por otra parte, ayer de noche el presidente de UTE, Ricardo Scaglia, redactó la solicitud para que se analice en Argentina que otras represas abastezcan a Uruguay. Esa es una de las posibilidades que apareció tras la reunión de 7 horas que el viernes mantuvo con el subsecretario de Energía argentino, Bautista Marcheschi.

También se le planteó como salida a los problemas energéticos de los dos países rioplatenses, la posibilidad de que la coordinación de los despachos de electricidad de ambos funcione de forma mucho más aceitada. Se busca que La Tablada funcione para satisfacer demanda argentina en caso de necesidad y desde la vecina orilla se podría recibir flujo cuando los requerimientos allí no fueran tan apremiantes, explicó a El País Scaglia. En cuanto a las represas, UTE tiene identificadas algunas que podrían compensar la totalidad de las exportaciones cortadas, señaló.

El funcionario viaja hoy nuevamente a Buenos Aires a seguir analizando la forma en que Argentina puede compensar a Uruguay por el cese de la exportación de más del 90% de la energía eléctrica que UTE recibía por contratos que tenían la condición de «firmes», o sea no interrumpibles. Una vez confirmada la imposibilidad de que Uruguay reciba energía desde Paraguay porque Argentina aduce dificultades «técnicas» insalvables, la búsqueda de alternativas se vuelve más acuciante.

De todas formas, Scaglia ratificó otra vez que por el momento no existe la necesidad de subir tarifas.

Actualmente la necesidad de electricidad en Uruguay se satisface con 300 megavatios procedentes de las centrales Batlle y La Tablada, 30 importados desde Argentina, 70 desde Brasil, 500 de las represas ubicadas sobre el Río Negro y 300 de Salto Grande.

Buscan en Argentina una salida

El gobierno argentino y las empresas del sector energético continuarán esta semana con los contactos para encontrar una fórmula que permita encarar la crisis.

El problema podría perturbar la luna de miel que a 10 meses de gestión mantiene el presidente argentino Néstor Kirchner con una amplia mayoría de la ciudadanía y cuyo humor podría cambiar con cortes programados de luz y gas.

La crisis obligó a Kirchner el jueves pasado a limitar la venta de gas al exterior.

En Chile las autoridades de la Comisión Chilena de Energía pidieron acelerar la entrega y entrada en funcionamiento de una central hidroeléctrica en el sur del país, debido a la crisis que obligaría a Argentina a restringir las exportaciones.

La resolución 265 limitó las exportaciones de gas, que quedaron subordinadas a la obligación de abastecer el consumo de los usuarios residenciales, las estaciones de Gas Natural Comprimido (GNC) y las centrales eléctricas.

El gobierno dice que la crisis responde a dos causas: a la falta de inversiones privadas en exploración y la búsqueda de pozos.