Varela califica crucial un cambio en el Estado.

En una entrevista realizada por el programa “Claves económicas” de Nuevo Siglo, destacó la importancia de analizar las regulaciones en la administración, que calificó como una “debilidad” que se traduce “en las cosas más elementales”.

En cuanto a la concepción del funcionario como servidor público, afirmó que se trata de un primer paso “fantástico” para iniciar la mejora de la gestión. Si bien reconoció que “la culpa de todo no la tienen los funcionarios”, destacó que “en todos los escenarios donde hay una actuación del Estado hay una serie de cosas que lo hacen muy pesado”, como consecuencia de “no evaluar la gestión y seguir consagrando regulaciones permanentemente”.

Varela reclamó que como parte de la reforma se eliminen los “supuestos contralores” que no se hacen y puso como ejemplo los controles de Bromatología, que implican el pago de tributos municipales sin contrapartida efectiva por parte de los inspectores. En ese sentido, contrarrestó la imagen del “Estado fuerte” con el “paquidérmico” y criticó el exceso de control sobre el accionar ciudadano.

Si bien admitió la aplicación de un “orden mínimo” del Estado y reconoció la “profesionalización” alcanzada por la DGI, destacó que aún existe informalidad y advirtió que “si la presión fiscal fuera menor, la informalidad también lo sería”. Entre otras cosas, rechazó el concepto de impuesto a la renta y afirmó que en caso de mantenerse debería ser aplicado sobre la renta global y no personal.