Varias ideas para mitigar efectos por medida cambiaria

La Cámara de Comercio y Servicios (CNCS) planteó al gobierno una alternativa para enfrentar un escenario de mayor adversidad en que la desconfianza aumentara en Argentina y los controles de cambios llevaran a que el dólar paralelo tuviera una diferencia mucho mayor al 10% frente al oficial.

La gremial entiende que, si el desfasaje fuese mayor, Uruguay podría perder competitividad con el país vecino, explicó a El País el titular de la Cámara, Marcelo Lombardi. La iniciativa consiste en que se habilite la posibilidad de que los importadores uruguayos puedan pagar a sus proveedores de la vecina orilla en pesos argentinos, para de esta manera quitar de la economía uruguaya el excedente de circulante de esa moneda que dejan los turistas al pagar en los comercios.

La CNCS ya presentó la propuesta a los ministros Héctor Lescano (Turismo) y Fernando Lorenzo (Economía), que “a priori fue bien recibida”. Hoy se la expondrán al presidente del Banco Central, Mario Bergara.

“Con un dólar paralelo a 10% de diferencia del oficial la competitividad no se ve afectada porque Argentina ya está caro frente a Uruguay, entonces no tendría grandes perjuicios para el turismo, pero si esa brecha de confianza se hace más amplia tendremos un shock bastante diferente”, dijo Lombardi, quien resaltó la necesidad de “estar preparados para escenarios algo más adversos”.

Por otra parte, el ministro de Transporte, Enrique Pintado, dijo ayer que su cartera analiza la posibilidad de cobrar los peajes en moneda extranjera.

Los comerciantes e inmobiliarias ya se mostraron afines a cobrar a los turistas en pesos argentinos por los bienes y servicios que ofrecen debido a las restricciones en el país vecino para hacerse de dólares. A su vez, el Banco República promociona en su sucursal de Buenos Aires la transferencia a Uruguay (para el pago de alquileres, por ejemplo) por US$ 10 más IVA.