Vázquez alegó que existe una ofensiva por razones políticas

El presidente de la República, Tabaré Vázquez, comparó ayer las denuncias sobre los servicios de radioterapia en el Hospital Pereira Rossell con la situación que lo afectó en 1996 y aseguró que la «ofensiva mediática responde a razones políticas», promovidas por algunas fracciones partidarias y por «un sector de la corporación médica».

Vázquez destacó la diferencia que a su entender existe entre la presentación que realizó el doctor José Leborgne ante el Consejo Arbitral del Sindicato Médico del Uruguay, con la indagatoria que él solicitó a sus pares en el año 1996.

El mandatario expresó su respaldo a la gestión de la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, al igual que el resto del gabinete, aseguraron a El País fuentes del gobierno.

Las denuncias sobre la suspensión de la radioterapia en el Pereira Rossell formó parte del análisis que realizó Vázquez en el acuerdo que celebró en la víspera con los ministros.

DIFERENCIA. Muñoz inició su exposición con explicaciones sobre la situación del Pereira Rossell y remarcó que los servicios de radioterapia «no» se suspendieron.

Indicó que los pacientes fueron derivados al Instituto de Oncología y al Hospital de Clínicas.

Participantes de la reunión expresaron que tras el planteo de Muñoz, Vázquez en su calidad de oncólogo realizó una extensa explicación técnica, y remarcó que la suspensión de las sesiones de radioterapia eran «una eventualidad prevista en el cronograma de radiaciones» de la especialidad.

Señaló su apoyo a Muñoz al igual que el resto del gabinete, y consideró que la situación que vive la cartera de Salud Pública se asemeja a la que él experimentó en 1996, cuando vincularon a su función al frente de radioterapia del Instituto de Oncología con la prestación que había realizado uno de sus hijos, por un programa de software para la entidad pública.

Las denuncias sobre eventuales implicancias del entonces dirigente del Frente Amplio y ex candidato presidencial, fueron desestimadas por la Justicia y el Sindicato Médico del Uruguay.

Vázquez dijo ayer que el Sindicato Medico realizó la investigación sobre su accionar, pero que en cambio Leborgne sólo había «presentado su caso» ante el tribunal de la corporación.

Destacó que la clínica COR, de la cual fue propietario hasta 2004 y en la que su hijo Alvaro Vázquez es uno de los socios, «nunca» tuvo acuerdos con Salud Pública.

El mandatario se refirió el tema del Pereira Rossell como una «ofensiva mediática» que respondía a «razones políticas», indicaron las fuentes.

SUPLENTE. En tanto, la ministra Muñoz relativizó ayer en la Mesa Política del Frente Amplio, las denuncias sobre la situación del hospital Pereira Rossell, al subrayar que el doctor Luis Alberto Castillo, director de oncología pediátrica del nosocomio, fue el suplente del candidato a intendente del Partido Colorado por el departamento de Montevideo, Pedro Bordaberry.

En su informe a la dirección de la coalición de izquierdas, Muñoz aludió brevemente al tema del Pereira Rossell.

Para intentar explicar que el asunto es político, la jerarca recordó la afiliación colorada de Castillo y el lugar que ocupó en la lista de suplentes de Bordaberry.

Muñoz junto al subsecretario de la cartera, Miguel Fernández Galeano, el director de ASSE, Tabaré González y la directora de unidades asistenciales de Montevideo, Miryam Contera, expusieron por más de dos horas, los planes del ministerio ante la Mesa Política.

Contera indicó respecto a la suspensión, que por los cambios que se produjeron en el hospital, no existe «comunicación» entre los nuevos jerarcas y los que continúan en el nosocomio.