Vázquez allana el camino a Mujica

Todas las miradas seguían de cerca los movimientos de Tabaré Vázquez y Cristina Fernández, la presidenta de Argentina. Ambos debieron cruzarse ayer en Montevideo por la Cumbre del Mercosur, en un encuentro que se mantuvo dentro del protocolo aunque se mostraron distendidos y hubo señales políticas para allanar el camino a la administración Mujica que deberá encarar el problema del puente cortado por piqueteros.
Incluso Fernández, que el lunes se reunió con José Mujica, anunció que vendrá el próximo 1º de marzo junto a su esposo y ex presidente Néstor Kirchner para la asunción del nuevo Poder Ejecutivo de Uruguay (ver página 4).

En la conferencia de prensa, luego de que Uruguay traspasara a Argentina la presidencia pro témpore del Mercosur, ambos presidentes dijeron que no responderían a preguntas sobre el conflicto por Botnia por tratarse de “una cuestión bilateral”. “No hablaré de eso con el logo del Mercosur atrás”, dijo Fernández.

Vázquez, que inició la etapa final de su mandato, ahora piensa que el conflicto con Argentina que está radicado en la Corte Internacional de La Haya “es un pequeño punto de discordancia” que se discutirá “donde corresponda”.

Así los mandatarios bajaron revoluciones a un diferendo que lleva más de tres años.

La última. Uruguay cerró ayer su presidencia en la Cumbre del Mercosur sin poder resolver el doble cobro del arancel externo común, que era uno de los principales objetivos, junto al tema de las asimetrías, que se fijó al asumir seis meses atrás. De todas formas se lograron avances e incluso se pudo postergar hasta el año 2016 el sistema de admisión temporaria, según dijeron a El Observador fuentes de la cancillería.

De la reunión de presidentes participaron: Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil; Cristina Fernández, de Argentina; Fernando Lugo, de Paraguay; Hugo Chávez, de Venezuela, y el anfitrión Tabaré Vázquez. En la mesa principal también estaba el vicepresidente de Colombia, los cancilleres de Chile y de México y una representante de Perú.

Fue el presidente paraguayo quien en su discurso trancó duró y cuestionó el funcionamiento del bloque regional como en otras instancias lo había hecho Uruguay. Ayer, ante el silencio respetuoso de los demás mandatarios, quedó en el aire la sensación de que solo Lugo se animó a plantear que ya no alcanza con los discursos para terminar con las asimetrías económicas, uno de los puntos más reclamados por los dos socios más chicos.

Los dardos también apuntaron a Argentina que para defenderse de la crisis cerró sus fronteras y pasó a aplicar políticas proteccionistas que aún hoy están vigentes.

Lula habló de la cumbre “de la esperanza” y Fernández señaló que solo con comercio no se terminarán las asimetrías, por lo que propuso interconectar cadenas productivas y que las exportaciones tengan valor agregado. No dejó pasar las críticas de Lugo y se mostró dispuesta a hablar sobre las medidas proteccionistas sean del tipo que sean (aduanero, fiscal o subsidios), dijo.

El presidente Chávez prefirió usar sus minutos de discurso para alertar del peligro para toda América Latina que conllevan las bases militares de Colombia que son utilizadas por Estados Unidos.

También fustigó a Colombia por dar asilo a quienes intentaron derrocarlo en 2002, pero dijo que nunca habrá una guerra contra un pueblo hermano. Ese punto fue saludado por el vicepresidente colombiano, Francisco Santos, que a su vez retrucó defendiendo el asilo.

En la declaración acordada en la cumbre se señaló que el Mercosur no reconocerá a las autoridades de Honduras surgidas de elecciones convocadas por un gobierno de facto (ver apunte). La presidenta de Argentina dejó entrever que se pueden tomar medidas de tipo económico contra Honduras y dijo que eso debería resolverse a nivel de la Organización de Estados Americanos .

En el encuentro realizado en la Torre Ejecutiva, José Mujica –el único sin corbata– fue presentado a los presidentes del bloque regional. El futuro presidente de Uruguay recibió elogios de todos los mandatarios.