Vázquez aprobó cinco decretos para combatir el tabaquismo

En el MSP se admite que no será fácil fiscalizar, pero se apunta sobre todo a concientizar más que a reprimir.

El presidente Tabaré Vázquez lanzó en 48 horas cinco decretos que marcan una agresiva ofensiva contra el tabaquismo, un hábito que mata a quince uruguayos por día.

En seis meses, no se podrá fumar en ninguna oficina pública ni privada, mientras que los bares, restaurantes y «lugares de esparcimiento» deberán tener un «área para fumadores» que será independiente al resto del local e incluso contar con una entrada diferente.

En tres meses, las empresas tabacaleras no podrán realizar publicidad en los espectáculos deportivos y tampoco podrán auspiciar algún evento que tenga que ver con el deporte. La industria del tabaco tampoco podrá avisar en el horario de protección al menor.

Las cajillas de cigarrillos deberán lucir imágenes que demostrarán los efectos nocivos del tabaco y además no podrán utilizar conceptos considerados engañosos como «light» o «suave».

La batería de medidas se suma al decreto divulgado el lunes, que dispuso un aumento del precio de los cigarrillos.

«Señoras y señores, es cierto que la libertad es libre, pero también hay que ser responsables en la libertad y el derecho de los no fumadores, a no respirar aire contaminado por el humo de tabaco», apuntó el mandatario.

Vázquez dijo que intervenía en el acto como presidente, médico y también como ex fumador. «Yo me pregunto: ¿cómo reaccionaríamos los uruguayos si constatáramos que diariamente, todos los días, mueren 15 personas por accidentes de tránsito? ¿Cómo reaccionaríamos si en una determinada playa de acá del Uruguay se ahogan 5.500 personas por año? Bien. En Uruguay mueren anualmente 5.500 personas, es decir, promedialmente unas 15 personas por día, por enfermedades tabaco-dependientes», apuntó el mandatario.

Tras recordar una canción de Sara Montiel, que decía «Fumar es un placer genial, sensual; fumando espero al hombre que más quiero», Vázquez ironizó con la salud del pretendiente de la actriz y se dedicó luego a rebatir ese concepto con una profusa sucesión de cifras. A modo de ejemplo, recordó la incidencia del tabaco en 25 enfermedades y enfatizó que el producto contiene 43 sustancias cancerígenas. Por último, el presidente divulgó las bases de los cuatro nuevos decretos, los cuales, explicó, se apoyan en el informe de la Comisión Asesora del MSP. Aseguró que más «temprano que tarde» se implementarán el resto de las medidas sugeridas.

El gobierno lanzó también ayer una campaña masiva, elaborada por la agencia Perfil. Además, el director nacional de Salud, Jorge Basso, enfatizó que esta medida se complementará con el fortalecimiento de clínicas de cesación del tabaquismo y programas para combatir el consumo.

Los integrantes de las organizaciones asesoras del MSP estaban eufóricos. «Estamos muy contentos, no sólo por los decretos, sino por la actitud y el compromiso del gobierno», comentó el delegado del SMU, Eduardo Bianco. Aunque en 1996 se aprobó un decreto que prohibió fumar en los espacios públicos pero no se cumplió, el médico cree que ahora hay «otra voluntad».

LIMITES. Basso planteó que lo más importante no es actuar con un criterio «policial», sino lograr un cambio cultural y una concientización de todos los actores. Basso reconoció que la tarea de fiscalización de los decretos no será fácil. «Este es un tema de todo el Estado y toda la sociedad. No buscamos una guerra, sino ganar la cabeza de la gente y concientizar a todos los actores», explicó. El director admitió que la creación de áreas para fumadores en discotecas y pubs será problemática. «Tenemos un período de seis meses para analizar los temas. Vamos a abordar primero los menos complejos y luego los de mayor complejidad», admitió. Los comercios que prefieran no invertir en áreas para fumadores aisladas, podrán optar lisa y llanamente por prohibir fumar.

Las limitaciones de recursos para inspeccionar el cumplimiento de los decretos también están en el centro del debate. Basso dijo que el MSP está desarrollando un programa de control con otros organismos del Estado, como la Intendencia de Montevideo. Así, no descartó que estas medidas sean fiscalizadas en conjunto con la comuna. El director admitió que la nueva normativa implica controlar miles de oficinas, locales y bares distribuidos a lo largo y ancho del país. Por eso, insistió en que el factor clave está en la «concientización» de todos los actores.