Vázquez defendió la representatividad del encuentro: estuvieron las 24 delegaciones

Destacaron la importancia de estos encuentros para analizar e implementar políticas conjuntas en la región y se comprometieron a darle un seguimiento a la problemática de migraciones, tema central de la Cumbre, que en 2007 tendrá como sede a Santiago de Chile.

Vázquez sostuvo que se logró el objetivo planteado porque estuvieron presentes «todos los países de Iberoamérica en el encuentro, 16 de ellos representados por sus presidentes, cinco por sus vicepresidentes y tres por cancilleres». De esta manera, respondió a las críticas por la ausencia de varios presidentes a la Cumbre (como el venezolano Hugo Chávez, el colombiano Alvaro Uribe, el cubano Fidel Castro y el panameño Martín Torrijos, entre otros). «Mañana, alguno podrá decir que sólo vinieron tres cancilleres, que es indiscutible; pero la representación de todos los países es irrefutable».

En la última conferencia, el presidente uruguayo se dedicó a agradecer. No sólo elogió el trabajo del secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, en la organización del encuentro sino que además agradeció a los «cientos de uruguayos que aportaron desde distintas tareas para que la Cumbre fuera exitosa». Para terminar, hizo un reconocimiento al pueblo uruguayo, que brindó «un viento de calma y serenidad en todo momento para la realización de la Cumbre».

El presidente salvadoreño señaló que en el encuentro «coincidimos en que la migración es una realidad global, que requiere ser encausada en un marco de legalidad, que comienza por poner al inmigrante en el centro y hacer efectivos sus derechos humanos». Reiteró la condena hacia Estados Unidos por la construcción de un muro en la frontera con México para frenar la inmigración ilegal y abogó por la creación del fondo iberoamericano del agua.

Enrique Iglesias sostuvo que la Segib procurará dar seguimiento a lo pactado en las declaraciones surgidas durante todos los Foros preparatorios a esta Cumbre, así como también trabajará para el cumplimiento de la Declaración de Montevideo. Asimismo, aclaró que este Documento especifica que, si bien se busca un flujo ordenado y concertado de migrantes, las Naciones tienen el derecho de aceptar o no a las personas que quieran establecerse en su país.

Por su parte, la presidenta chilena dijo que los «resultados de la Cumbre fueron óptimos» y destacó la «hospitalidad y el cariño» con la que los mandatarios fueron recibidos en Uruguay. Manifestó que la declaración y el compromiso de Montevideo «es trascendental dado que todos conocemos que en el mundo las migraciones constituyen un problema».

Finalmente invitó a Iberoamérica a participar de la XVII Cumbre que se realizará en Santiago de Chile y cuyo tema central será la «Cohesión Social y las Políticas Sociales», que buscará erradicar la exclusión, a la cual está sometida Iberoamérica, así como promover la idea de una región «inclusiva y no discrimatoria».

El secretario general de la Segib, Enrique Iglesias, agradeció la presencia de los 16 Jefes de Estado, cinco vicepresidentes y tres ministros, que hicieron posible que todas las Naciones estuvieran representadas.