Vázquez dice que su objetivo es revertir las consecuencias del neoliberalismo

Vázquez participó ayer en el seminario «Más allá del neoliberalismo: opciones para gobiernos progresistas de América Latina», que se realizó en la Intendencia de Montevideo, organizado por la Fundación Friedrich Ebert.

Vázquez aclaró que sus declaraciones iban en la línea de lo ya manifestado por él mismo el 16 de julio de 1993, cuando dijo que «no tenía una fórmula antineoliberal, pero sí la convicción de que era necesario construirla y, desde mi identidad ideológica y responsabilidades políticas, me comprometía a aportar».

Ayer volvió a apelar al concepto «pese a las tormentas mediáticas que puedan concitarse y a las que estamos bastante acostumbrados».

«Once años transcurrieron, no es demasiado tiempo, pero sucedieron muchas cosas. La construcción de esa alternativa es un proceso evolutivo en curso, que en el caso de América Latina involucra a un amplio arco de gobiernos, fuerzas políticas y organizaciones sociales que intentamos resolver esa herencia que nos fue legada sin testamento», agregó.

A su juicio, la prioridad de un gobierno del Frente Amplio debe ser «lograr y consolidar una mayoría política y social imprescindible para dar un nuevo impulso a Uruguay».

Al mismo tiempo, «construir un proyecto de país que, sin renunciar a su pasado, permita anticiparse al futuro, así como fomentar una auténtica estrategia de desarrollo productivo y sostenible».

CAMBIOS PROFUNDOS
Entiende el líder del FA que un «proyecto de gobierno progresista no tiene posibilidad de renunciar a efectuar cambios profundos, responsables y entre todos».

Vázquez calificó de «resaca mundial» los resultados de la aplicación del neoliberalismo, al que considera un «dogma que de neo tiene poco y de liberal, menos aún».

A su criterio, «pocas veces, o quizá nunca, semejante fracaso tuvo tanto éxito», porque «tanta hegemonía no redundó en progreso para la humanidad». Citó estudios que señalan que el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) mundial pasó del 5,3% en la década de 1960 a un 2,3% en la de 1990.

También recordó que el PBI per cápita se incrementó un 33% los últimos 20 años, mientras que en los 60 y 70 lo hizo un 83%, y que la diferencia entre las 20 naciones más ricas y las 20 más pobres se expandió de 18 veces a 37.

Además, dijo, 23% de la población mundial sobrevive con menos de un dólar por día y el doble lo hace con menos de dos.

A su vez, sólo un 10% de los trabajadores cuenta con seguridad social y un 60% de las oportunidades de empleo en la América Latina de la década pasada se dio en el sector informal.

«Esos fueron los ‘milagros’ y el ‘éxito’ de la aplicación del neoliberalismo», ironizó Vázquez.