Vázquez le advirtió al FA que no hay ‘cogobierno’

Tras reivindicar su condición de «frenteamplista» y reprochar que la dirección de la izquierda no había solicitado antes una reunión para respaldarlo por otras decisiones, el presidente dejó en claro que promovió el proyecto de reparación a las víctimas de la sedición del diputado Daniel García Pintos, porque los integrantes del Frente Amplio no le presentaron otra iniciativa que apuntara a la «reconciliación». Recordó que el tema él lo planteó en el discurso del 2 de marzo en Plaza Independencia, y aclaró que la intención de declarar el 19 de junio como el día del «nunca más», no significaba un punto final, sino el mensaje de que no debía volver a repetirse enfrentamientos entre los uruguayos. Vázquez dijo en la residencia de Suárez a los representantes de la Mesa Política, que el proyecto de reparación está en manos del Parlamento y que la iniciativa puede tener las modificaciones que los legisladores entiendan conveniente.

El mandatario señaló que los parlamentarios tienen la libertad de abordar el tema de la reparación a las víctimas de la sedición y a las de la dictadura en uno o dos proyectos y no estableció un plazo para su aprobación.

También se refirió en forma crítica a la oposición que ejerce el Movimiento 26 de Marzo, al señalar que ese grupo «me está dando con un fierro». Ante el reclamo del sector radical de que retirara el proyecto, el presidente respondió negativamente.

Las afirmaciones de Vázquez fueron realizadas durante la reunión que mantuvo ayer en la residencia de Suárez, con una delegación de la Mesa Política del Frente Amplio, en la que los representantes de los distintos sectores y los delegados de base le expusieron su rechazo al proyecto de reparación de García Pintos, que hizo suyo el Poder Ejecutivo. Participantes de la reunión indicaron que el encuentro se desarrolló en forma cordial, a pesar de las observaciones realizadas al proyecto.

El presidente manifestó su «beneplácito en recibir a los compañeros» y agradeció una vieja foto que le regaló un delegado de base del Partido Comunista en la que aparecía.

Tanto los representantes de los grupos políticos como los de los comités de base, le indicaron a Vázquez que los contenidos del proyecto de reparación «no eran compartidos», y que la bancada oficialista no lo iba a votar.

En respuesta, Vázquez justificó su decisión de remitir el proyecto al Parlamento con el objetivo de que el Poder Legislativo «lo debatiera», y que reconoció que no está de acuerdo con algunas de las expresiones contenidas en la exposición de motivos.

Afirmó que a través de la reparación, pretendía «dar una señal hacia el `nunca más`» y que a pesar de la oposición al proyecto no lo iba a «retirar».

cogobierno. Según los participantes del encuentro, el presidente coincidió con la visión de que la situación de «las víctimas del terrorismo de Estado» no es igual a los que cayeron estando en «servicio».

Añadió que el Poder Ejecutivo no le había exigido a la bancada oficialista un plazo perentorio para su aprobación, sino que por el contrario se podía debatir «con amplitud». En el desarrollo de la charla y con tono afable, Vázquez les recordó a los integrantes de la coalición que el Poder Ejecutivo lo ejerce él y que no existe «un cogobierno».

Al termino del encuentro, el ministro de Educación, Jorge Brovetto, dijo que el hecho de que Vázquez haya mandando el proyecto al Parlamento no significaba que compartiera su contenido. «Si hay dos proyecto separados necesariamente tiene que haber votos para aprobar ambos, pues no puede ser que uno se vote y el otro no». Agregó que todos en el Frente Amplio coinciden en que «la exposición de motivos es equivocada y la lista de destinatarios de la reparación también».

El proyecto de García Pintos al que se opone el Frente Amplio y la Asociación de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, repara con U$S 150.000 a las familias caídas en ambos bandos entre 1962 y 1976, tanto en el territorio nacional como en el extranjero