Vázquez pidió a los ministros analizar “sin prejuicios” uso de energía nuclear

Hace menos de tres meses, cuando el director de la Agencia Internacional de Energía Atómica de las Naciones Unidas, Mohamed El-Baradei, visitó al presidente Tabaré Vázquez en la residencia de la avenida Suárez, el posible uso de la energía nuclear en Uruguay no estaba siquiera en la agenda del gobierno.
Así lo aseguró a El Observador el lunes 3 de diciembre de 2007 el subsecretario de Industria y Energía, Martín Ponce de León, tras el encuentro con el jerarca de la ONU.

Pero ahora todo cambió. El lunes pasado, en la reunión de gabinete, el presidente Vázquez le pidió a sus ministros que comiencen a analizar “sin prejuicios”, todo lo que tiene que ver con la utilización de energía nuclear, contó a El Observador el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Enrique Rubio, participante del encuentro.

En Uruguay la generación y uso de energía nuclear está prohibida por ley (ver recuadro). Ni siquiera se puede comprar del exterior a países de la región que sí la tienen, como Argentina y Brasil, porque la ley 16.832 dice que se considera a este tipo de energía como “contaminante”.

Pero la crisis energética que atraviesa la región y los problemas que año tras año tiene Uruguay para cubrir una demanda creciente de energía, pusieron el tema sobre la mesa del Consejo de Ministros.

Ahora sí. En el encuentro del pasado lunes 25 Vázquez le pidió al ministro de Industria, Jorge Lepra –que dejará el cargo el próximo 1º de marzo– y a su sucesor, el actual presidente de ANCAP, Daniel Martínez, que informaran al Consejo la situación energética que vive el país.

La sequía actual provocó que en los primeros meses del año se tuviera que utilizar agua de los embalses de las represas para generar energía eléctrica, afectando así las reservas destinadas para el invierno. También se debieron encender las centrales térmicas que producen energía a un costo muy elevado, lo que disparó la cuenta de generación de UTE y provoca día a día pérdidas millonarias.

A esto se suma el imparable precio del barril de petróleo (por encima de los US$ 100) lo que ya obligó a varios ajustes al alza en los combustibles.

Si bien las autoridades señalan que está asegurado el suministro de energía para el próximo invierno, la situación preocupa al gobierno y el presidente Vázquez decidió hincarle el diente.

El mandatario decidió analizar “todas las alternativas” que existen para generar energía eléctrica.

“Todo el menú está abierto, incluso la energía nuclear”, aseguró Vázquez, que comparó el debate respecto de su eventual peligro de contaminación con lo que se decía de la producción de pasta de celulosa.

En diálogo con El Observador, Rubio destacó que el presidente pidió entonces analizar “de forma objetiva” y “sin prejuicios” la posibilidad de tener que apelar a la energía nuclear.

Según el director de la OPP, Vázquez no se pronunció ni a favor ni en contra de habilitar el uso en Uruguay de esta fuente de energía. Pidió sí estudiar todo lo referido a la seguridad, la tecnología, el costo y el impacto social y ambiental que tiene la generación de energía eléctrica en base la fusión nuclear.

“Y está bien –apuntó Rubio suscribiendo lo dicho por Vázquez–, el debate energético hay que darlo sin prejuicios”. “Además, la solución a los problemas energéticos no va a estar en una sola variante, en todo caso la energía nuclear será un componente más, porque no se puede ir por un camino sólo, hay que diversificar la producción de energía”, agregó.

La salida. El gobierno busca la salida a la crisis energética mediante acuerdos con los vecinos de la región. Con Argentina va a construir una planta de regasificación. Se instalará en el puerto de Montevideo y abastecerá de gas natural a todo Uruguay y la provincia de Buenos Aires.

Con Brasil se conectará a través de un tendido eléctrico que unirá el país con la localidad de Candiota, en el sur. El acuerdo ya se firmó y ahora falta ejecutarlo.

Por otro lado, comenzaron las primeras experiencias de generación eólica con molinos de viento de última generación ubicados en el Este de Uruguay.

Vázquez acaba de firmar también la autorización para licitar la prospección de la plataforma marítima uruguaya, donde se presume hay grandes reservas de petróleo y gas. Ahora el presidente abre el debate sobre la posible utilización de la energía nuclear, una variable hasta ahora cerrada a cal y canto.