Vázquez prevé conflicto muy largo

El presidente Tabaré Vázquez ya asumió que el conflicto con Argentina por las pasteras lo va a tener en vilo durante buena parte de su mandato.
“Esto está complicado. Vamos a tener dificultades en la relación con Argentina durante mucho tiempo”, le dijo Vázquez ayer al presidente del Partido Independiente (PI), Pablo Mieres, durante la reunión que mantuvieron en la residencia de Suárez y Reyes.

Como un presagio, Vázquez se adelantó a lo que pasará hoy en el seno del Mercosur, cuando Uruguay y Argentina se acusen mutuamente de violar el Tratado de Asunción, que dio vida al bloque regional.

El canciller Reinaldo Gargano planteará en el Consejo del Mercado Común, órgano máximo de conducción política del bloque, que Argentina desconoce el Tratado de Asunción porque permite el bloqueo de los puentes fronterizos con Uruguay. A su vez, el canciller argentino Jorge Taiana planteará el tema de los aranceles que Uruguay decidió cobrarle a algunos de sus productos, en lo que para el gobierno de Néstor Kirchner es también una violación del Tratado fundacional del Mercosur, (ver página 11).

Como si fuera poco y, para empeorar las cosas, Vázquez reveló ayer que el presidente de Brasil, Lula Da Silva, finalmente no lo visitará en Montevideo, en lo que se puede leer como un nuevo desplante del mandatario norteño a su par uruguayo. Ya lo dejó esperando en la Cumbre Iberoamericana de noviembre. El encuentro entre Lula y Vázquez estaba previsto para la semana próxima (ver página 5).

Es así que Uruguay se juega hoy una de sus últimas cartas en el Mercosur para intentar regionalizar el conflicto con Argentina y terminar, si es posible, con el bloqueo de los puentes fronterizos.

El objetivo de Uruguay es que los demás socios del Mercosur (Brasil, Paraguay y Venezuela) acompañen su posición, declaren ilegal el bloqueo de los puentes y le exijan al gobierno argentino que de ahora en más evite los cortes de ruta en la frontera.

Además, Uruguay intentará convencer el próximo lunes a la Corte Internacional de La Haya que el bloqueo de los puentes es ilegal y que, en consecuencia, dicte medidas cautelares que obliguen a Kirchner a levantar los cortes de ruta en la provincia de Entre Ríos y a evitarlos en el futuro.


Sin éxito. Para que el planteo de Uruguay prospere en el Consejo del Mercosur y sus miembros adopten una resolución de condena a los cortes de ruta, los cinco

países del bloque deben estar de acuerdo en incluir el tema en el orden del día para discutirlo durante la reunión, ya que las resoluciones se adoptan solo por consenso. Se sabe de antemano que Argentina no habilitará siquiera la discusión del tema, aunque no podrá evitar que Gargano presente sus descargos ante los socios.

Lo mismo podría suceder a la inversa con el planteo de Taiana.

Uruguay solo puede conseguir que los cancilleres de Paraguay, Brasil y Venezuela se pronuncien a favor de su planteo, en lo que se podrá leer como una condena política o diplomática, pero no formal.


Fundamentos. Gargano fundamentará su exposición tirando sobre la mesa el fallo de La Haya del pasado mes de julio, donde la Corte rechazó la solicitud argentina de detener las obras de Botnia.

Recordará la resolución del Tribunal Arbitral del Mercosur, que declaró ilegal el bloqueo de los puentes, los informes técnicos que descartan cualquier contaminación por las pasteras y el crédito que el Banco Mundial le otorgó a Botnia como apoyo financiero a su emprendimiento. Respecto a la resolución del Tribunal del Mercosur, Gargano recordará en la reunión de hoy que la misma se adoptó por unanimidad, con el voto incluso del árbitro designado por el gobierno argentino.