Vázquez propondrá en Portugal un TLC Unión Europea – Uruguay

En primer lugar, los euros que se iba a buscar, a través de la captación de nuevas inversiones, se encontraron tanto en Bruselas, en donde Katoen Natie anunció que destinará 100 millones de dólares a ampliar su terminal en Montevideo, como en España.
Ayer, en la península ibérica el mandatario presentó a la élite empresarial las oportunidades de inversión en Uruguay, señalando que las mejores perspectivas de negocios se encuentran en los sectores aeronáutico, ferroviario y de logística, y los proyectos de innovación y desarrollo.
La oferta uruguaya fue recomendada por las autoridades españolas vinculadas a la economía y despertó interés en los empresarios. Pero éstos no se conformaron con esas opciones, sino que reclamaron a Vázquez que se les permita invertir en sectores que consideran claves y en los que identifican una fuerte presencia de monopolios públicos. Asimismo, solicitaron que el gobierno continúe los esfuerzos para establecer reglas más claras para la radicación de capitales extranjeros.
Por otra parte, los empresarios se sumaron a la postura de impulso a la firma de un acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur para incrementar los intercambios comerciales y las inversiones, adoptada por el mandatario y el secretario general de Iberoamérica.
La reactivación de esas negociaciones también contó con el visto bueno del gobierno español, y antes recogió el beneplácito de las autoridades de la UE que se reunieron el martes con Vázquez y el resto de la comitiva oficial. Para que este proceso realmente se concrete sólo resta que el presidente de la UE y presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, exprese su decisión a favor del mismo.
El segundo de los objetivos del viaje era consolidar los lazos políticos entre Uruguay y la UE, y particularmente con España, y las muestras de una alianza firme aparecieron.
Si bien en Bruselas Vázquez recibió elogios por su gestión y frases de respaldo a sus planes para el Mercosur, las muestras más claras de apoyo y cercanía se produjeron en Madrid. En tal sentido, cabe resaltar que la cena ofrecida por el rey Juan Carlos tuvo lugar en el comedor real del Palacio y en ella participó toda la familia noble, señas que en el protocolo sólo se dan ante aliados considerados muy importantes para la corona.
Otro claro ejemplo estuvo relacionado con el arribo de la comitiva oficial a Portugal. Estaba previsto que fuera en un vuelo de línea; sin embargo, por pedido expreso del presidente español, Rodríguez Zapatero, el viaje se efectuó en una aeronave del gobierno ibérico.
Respecto al conflicto con Argentina también hubo declaraciones positivas, ya que Vázquez agradeció en varias veces la intervención creativa del facilitador español, y junto al rey se mostró optimista por alcanzar una solución antes de fin de año.
Ayer aseguró, en conferencia de prensa con Rodríguez Zapatero, que hay algunas ideas para llegar al acuerdo que prefirió mantener en reserva, aunque indicó: «En los próximos días habrá conocimiento de esto, que constituye algo central para lograr una solución».
El principal interesado en que el conflicto llegue a su fin es el rey Juan Carlos, cuya imagen quedaría debilitada si se presenta en la próxima Cumbre Iberoamericana -en noviembre, en Chile- sin haber resuelto el diferendo. Según se informó desde Europa, la cancillería española dejó trascender que las bases del acuerdo serían las mencionadas luego del encuentro de representantes uruguayos y argentinos en Anchorena: el monitoreo conjunto y la liberación de los puentes en forma posterior a la firma del documento.
Otro tema de interés particular para Uruguay era la situación de los emigrantes, y también logró respuestas favorables. En ese aspecto, Rodríguez Zapatero se comprometió ante Vázquez a que los uruguayos reciban un trato más humano, lo que, además, consideró una exigencia. No obstante, aclaró luego que el gobierno español trabajará para informar mejor a los uruguayos acerca de cuáles son los requisitos para ingresar a Europa, sin hacer referencia al Tratado de 1810 que establece igualdad de condiciones para uruguayos y españoles en los territorios recíprocos.
Finalmente, el presidente Vázquez se comprometió a colaborar con España en la lucha contra el terrorismo. Al ser consultado sobre de la situación de Lariz Iriondo (a quien en España se considera etarra), dijo no tener ninguna requisitoria judicial.
Al cierre de esta edición la comitiva uruguaya era recibida en el Palacio de Ajuda (Lisboa), donde el presidente portugués ofrecía una cena de bienvenida.