Vázquez ve con creciente simpatía lograr TLC por fuera del Mercosur

Casi al mismo tiempo que los presidentes de Brasil, Argentina y Venezuela, dejaban en claro ayer en San Pablo que no cejarán en su intento de liderar a su manera la integración regional, en Montevideo el empresariado entregó al gobierno un documento clamando para que se despegue del Mercosur y apunte a lograr Tratados de Libre Comercio (TLC) por fuera del bloque. En México, el presidente Tabaré Vázquez pareció encontrar argumentos para anunciar la disposición del gobierno a suscribir TLC bilaterales con independencia del Mercosur.
El planteo de Vázquez fue efectuado ayer al inicio de una visita oficial de tres días en México que lo llevará luego a Estados Unidos, donde se entrevistará con el presidente de esa potencia mundial, George Bush. Vázquez está acompañado por los ministros Danilo Astori (Economía), Jorge Lepra (Industria) y Reinaldo Gargano (Relaciones Exteriores).

Durante una conferencia de prensa que brindó luego de entrevistarse con el presidente mexicano, Vicente Fox, Vázquez fue consultado acerca las posibilidades de que Uruguay apoye la creación de un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que es promovida por EEUU. El presidente explicó que como consecuencia de las “políticas proteccionistas” de las “grandes potencias no existen en el marco actual las condiciones para impulsar el ALCA”.

Pero a diferencia de lo que ocurrió en noviembre en Mar del Plata durante la última Cumbre de las Américas, cuando Uruguay apoyó sin más el rechazo a ese proyecto junto a los socios del Mercosur y Venezuela, ayer Vázquez dejó una puerta abierta. “Esto no quiere decir que no trabajemos para llegar algún día a un Tratado de Libre Comercio de las Américas, si estas condiciones cambian”, dijo el mandatario uruguayo.

Y fue más lejos: “La fuerza política que está en el gobierno, no tendrá ningún tipo de inconveniente en trabajar sobre la base de un Tratado de Libre Comercio como lo hemos hecho con nuestros hermanos mexicanos, y estamos trabajando en esa dirección”, subrayó.

“Estamos trabajando en todos los ámbitos internacionales que podamos, en la OMC, en nuestros encuentros bilaterales con los gobiernos, porque el hecho de defender el proceso de integración regional del Mercosur no quiere decir que renunciemos a acuerdos bilaterales con otros países”, dijo.

Aclaró que esos TLC de tipo bilateral con terceros países se harán “dentro de los que establece la normativa del Mercosur” (que prevé determinadas excepciones en tal sentido”. “Estamos conversando para ir derribando esas barreras proteccionistas para que logremos ir y avanzar hacia un real libre comercio entre nuestros países. Tan real como el que practicamos entre México y Uruguay”, agregó.


Dos guiños. En tierras norteamericanas Vázquez no se privó de machacar sobre la pésima situación del bloque con Argentina, Brasil y Paraguay. Insistió en que el Mercosur atraviesa “uno de sus peores momentos” y que tal como está “no sirve” a Uruguay, aunque destacó que ese proyecto común sigue siendo para el gobierno una “prioridad estratégica”.

Vázquez abogó por un Mercosur “que le sirva a todos los países” que lo integran, así como por su ampliación a nuevos socios, en particular México, país que “sin duda hace falta”, desatacó. México es estado libre asociado del Mercosur (como Chile) y pidió su integración plena al bloque, lo que es resistido por Brasil.

Vázquez también mandó un guiño a otros países como forma de sondear alternativas al Mercosur. Habló, por ejemplo, de revitalizar los acuerdos en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración, así como el Urupabol creado en 1963 por Uruguay, Paraguay y Bolivia.


Amigos, ¿amigos? Ayudado por frases cómplices de su colega azteca, Vázquez lanzó algunos dardos que parecieron tener un destinatario: el presidente argentino Néstor Kirchner.

En un discurso que pronunció en el Palacio Nacional, sede de gobierno, el mandatario evocó la “amistad” entre Uruguay y México, la cual, dijo, se vio “templada en momentos difíciles” de la “historia” de ambos países. Y enseguida disparó: “ser amigos en tiempos de bonanza es relativamente fácil, pero ser amigos en tiempos adversos no es tan sencillo ni frecuente”. “En la historia no hay atajos ni milagros (y) en el futuro tampoco”, comentó.

Fox había marcado el tono segundos antes al señalar que México y Uruguay “son hoy elementos claves en la construcción” de una América Latina “unida” y “con relación amistosa”. Agregó que para alcanzar la “vocación latinoamericana idealizada” se requiere de un “compromiso” de los países “a toda prueba”. Al igual que Vázquez destacó los ideales de “justicia” y “libertad”.


¿Y la carne? Definiciones como “altamente motivantes” utilizada por Fox y perspectivas “realmente apasionantes”, según Vázquez, resumieron la relación económica entre México y Uruguay regida por un TLC vigente desde mediados de 2004. Sin embargo, los mandatarios no hicieron mención –y tampoco se lo preguntaron en la conferencia de prensa– al ya largo proceso de negociación que por ahora impide el ingreso de carnes uruguayas al mercado azteca desde 2001, aunque Fox indirectamente dejó entrever que ya no existen mayores impedimentos.