Vázquez viajará a Portugal en busca de tratado bilateral con Europa

Fuentes de gobierno informaron a planB que el primer mandatario concurrirá a las ceremonias de traspaso de la presidencia pro tempore del bloque de Alemania a Portugal, el 1 de julio.
Allí se reunirá con las nuevas autoridades europeas, encabezadas por el primer ministro portugués, José Sócrates, quien asumirá la titularidad de la Unión, hoy en manos de la alemana Angela Merkel.
De acuerdo a lo explicado, Vázquez quiere aprovechar la decisión de Europa de firmar tratados bilaterales con los países de la región para compensar el estancamiento de las negociaciones con el Mercosur.
El comercio entre Uruguay y ese bloque tuvo mejores momentos en el pasado, y, de acuerdo a los informantes, existe la posibilidad de mejorar rápidamente la balanza comercial, suscribiendo un acuerdo que independice en cierta forma la relación con esos países del vínculo «innegociable» con el Mercosur (ver consideraciones al respecto del ministro Danilo Astori en la página 7). Si bien la Comisión
Europea dio a conocer ayer su propuesta de poner en marcha una Asociación Estratégica con Brasil en la primera Cumbre UE-Brasíl que se celebrará en Lisboa el 4 de julio, los informantes aseveraron que el viaje del presidente Vázquez y sus fines fueron planificados semanas atrás.

BRASIL: UNA PUERTA DE ENTRADA AL MERCOSUR
Desde la Unión Europea la intención del acuerdo propuesto a Brasil se difunde sin restricciones, puesto que los beneficios de alcanzar tratos preferenciales en el Mercosur son bien conocidos, y, por tanto, los perjuicios que ha ocasionado para esas economías son los obstáculos que han impedido avanzar en esa dirección.
En tal sentido, la comisaria europea de Relaciones Exteriores, la austríaca Benita Ferrero-Waldner, afirmó que la alianza entre el bloque y Brasil no sólo no perjudicará las relaciones con el Mercosur, sino que constituirá un incentivo para las negociaciones entre las dos regiones.
«Al compartir con sus socios el conocimiento y la experiencia de negociar una agenda conjunta con la UE, Brasil puede respaldar mejor los esfuerzos del Mercosur para dotarse de un mercado común y una unión política», dijo la canciller, sin ocultar la frustración que han significado las tra-tativas corr el Mercosur iniciadas en 1999, todavía sin resultados concretos.
Al otorgar esta nueva calificación al país norteño, la Unión Europea buscar crear un mecanismo de diálogo que permita conciliar su posición y la de Brasil en áreas como las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC), los debates en Naciones Unidas y la situación política en América Latina, en especial acerca de las relaciones con el presidente de Venezuela, Hugo Chá-vez, cuyas decisiones son observadas con preocupación por la mayoría de los líderes de ese bloque.
En paralelo, se instaurarían mecanismos de cooperación específicos en materia medioambiental, social, judicial, científica, educativa, comercial, macroeco-nómica y energética.
Una muestra de la importancia de este último capítulo es el anuncio realizado por la Comisión de que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, acudirá a una conferencia en Bruselas sobre biocombustibles, que se realizará después de la cumbre de cambio de mando, en Lisboa.