Vázquez y Kirchner se saludarán junto al rey pero sin más expectativa

Los presidentes Tabaré Vázquez y Néstor Kirchner se encontrarán esta semana en Chile después de un año y medio sin diálogo alguno, distanciados por el conflicto de Botnia. El encuentro será solo un “gesto” de acercamiento entre los gobiernos que expresará la “voluntad política” de ambos por solucionar el conflicto, dijeron a El Observador fuentes oficiales. También será un “acto de agradecimiento” hacia el rey Juan Carlos de España, quien con su gestión facilitó el reencuentro tras un año de gestión.
El rey se reunirá primero con cada presidente. Después los convocará a ambos a un encuentro tripartito, aunque también participará la esposa de Kirchner –y futura presidenta– Cristina Fernández.

Allí, Juan Carlos de Borbón informará de lo avanzado hasta el momento en las reuniones previas con su representante Juan Antonio Yánez Barnuevo y propondrá que en adelante ambos presidentes continúen el diálogo “cara a cara”, sin más intermediarios. Misión cumplida y paso al costado para el rey.

Ambos presidentes coincidirán en que hasta tanto no se avance en un acuerdo definitivo, el juicio en la Corte de La Haya continuará sin cambios.

Ante cientos de falshes y decenas de cámaras de televisión, el rey juntará las manos de Vázquez y Kirchner, sellando con un fuerte apretón el compromiso mutuo de continuar las conversaciones para que antes de fin de año se resuelva el conflicto entre Uruguay y Argentina. Y más nada.


Mejor clima. Para ello “el clima es mucho mejor que meses atrás”, destacaron los jerarcas consultados, partícipes directos de las conversaciones que dieron lugar al encuentro de esta semana.

Este será el gesto y el compromiso público que asumirán ambos presidentes en Santiago de Chile, en medio de una reunión cumbre de presidentes iberoamericanos que aplaudirá el paso dado. A lo sumo se firmará un documento donde se establezcan las aspiraciones de cada parte y el camino que seguirán las conversaciones bilaterales.

La idea es no anunciar nada antes de que Cristina Fernández asuma la presidencia de Argentina, porque ello podría provocar un problema indeseado en medio de la transición entre el matrimonio Kirchner.

El buen clima entre los países fue resaltado ayer por el vicepresidente uruguayo, Rodolfo Nin Novoa. De todas formas el jerarca dijo que tras el gesto de Uruguay, de suspender la puesta en funcionamiento de Botnia, ahora Argentina debe dar señales levantando el corte de los puentes.


El capítulo Cristina. Por eso, cuando el 10 de diciembre Kirchner le pase la Presidencia a su esposa, habrá un nuevo capítulo en la preparación del acuerdo definitivo.

Vázquez asistirá en Buenos Aires a la asunción de Fernández como presidenta. Allí se podrá anunciar algún avance más en el acuerdo. Ya se habrá cumplido casi un mes desde que la fábrica de Botnia haya comenzado a funcionar y Uruguay espera demostrar en los hechos que no contamina. El fin de los cortes y el monitoreo conjunto de la planta estarán sobre la mesa.


Los gestos previos. Ni bien se anunció el triunfo de Cristina Fernández en las elecciones argentinas, el presidente Vázquez llamó desde Estados Unidos (donde se encontraba de gira) al celular de la esposa de Kirchner para felicitarla.

Consultada al respecto, la presidenta electa advirtió que fue una de las primeras llamadas que recibió el domingo 28 de octubre y valoró especialmente el gesto en medio del conflicto. También aseguró que tenía una “muy buena relación” con Vázquez.

El pasado jueves 1° de noviembre el presidente dio otro gesto “de buena voluntad”, según lo describió él mismo. Minutos antes de otorgar la autorización definitiva a Botnia para que empezara a producir celulosa decidió postergarla para después de la Cumbre Iberoamericana. El canciller español Miguel Ángel Moratino se lo pidió por teléfono para no echar por tierra el encuentro que el rey Juan Carlos pensaba protagonizar en Chile.

Pero Vázquez pidió expresamente al ministro de Vivienda, Mariano Arana, que aclarara que desde el punto de vista ambiental la planta de Botnia ya está habilitada para trabajar y que si no se firmó ese día el permiso final fue por cuestiones políticas y diplomáticas, y no técnicas. El domingo pasado, en declaraciones al diario Clarín de Buenos Aires, Cristina Fernández se desmarcó de los piqueteros argentinos que bloquean el puente a Fray Bentos.

“Hay que esperar el fallo (de La Haya) e ir manejando con prudencia las situaciones de tensión que hasta entonces puedan provocarse. Botnia va a empezar a funcionar, antes o después. Y habrá que comprobar si contamina o no. Si no contamina, las protestas no tendrán más razón. Si contamina se deberán hacer los reclamos necesarios. Pero mientras tanto debemos preservar la relación (con Uruguay) en otros terrenos, no debemos hipotecarla”, afirmó.

Estas declaraciones fueron bien recibidas en Uruguay. “Son muy estimulantes y esperanzadoras, abren un compás de expectativa muy positiva”, aseguró Arana.

Fuentes del gobierno que participan del diálogo con Argentina dijeron a El Observador que lo dicho por Cristina Fernández “abre puertas”, pero que en este conflicto “hay que caminar despacio, con pies de plomo y no dar nada por seguro”.

En tanto, el canciller Reinaldo Gargano declaró ayer a radio Belgrano de Argentina que las expresiones de Cristina Fernández llaman “a la calma y a la tolerancia”.

“He escuchado las declaraciones de la señora presidenta electa y realmente ha actuado con el nivel esperado de una persona de su talento, de su capacidad y de su ecuanimidad en el cargo que va a desempeñar”, dijo Gargano.


Barcaza para Botnia. La tradición indica desde antes de la Edad Media, que cuando un barco está pronto para salir a navegar hay que bautizarlo.

Antes a cada nave se le colocaban símbolos religiosos como forma de bautismo, pero más recientemente la celebración cambió de forma y lo que se acostumbra a hacer es romper una botella de champagne para darla por inaugurada.

Con la presencia del presidente Tabaré Vázquez, la Armada nacional hizo esa celebración con una de las barracazas que trasladará madera hacia Botnia y pasta de celulosa desde Fray Bentos a Nueva Palmira, pero con un mecanismo distinto.

En vez de champagne rompieron una botella que contenía mezcla de aguas del Río de la Plata y del Río Uruguay.

La madrina de la barcaza elegida por el gobierno fue Bethel Seregni, hija del fundador y ex presidente del Frente Amplio, Líber Seregni.

“Manos uruguayas te han concebido para transportar de puerto a puerto el producto nacional. Las aguas que te recibirán que sean siempre generosas, TFF-3 yo te bautizó”, fueron las palabras de Seregni, tras las cuales soltó la botella que terminó estrellada contra el costado de la barcaza.

Cuando la empresa Botnia eligió al Grupo Christofhersen y a su empresa Transporte Fluviales Fray Bentos para el traslado de madera y celulosa desde y hacia Fray Bentos, se supo que se necesitarían cuatro barcazas. Dos de ellas fueron encargados a los astilleros de Tsakos en Montevideo (la primera ya fue botada el 2 de agosto) y las otras dos en el Astillero de la Armada, que tenía una experiencia en la construcción desde principios de siglo XX.

Pero hacía muchos años que no fabricaba embarcaciones por cuestiones económicas.

Ayer el presidente del Grupo Christophersen en Uruguay, Jorge Fernández, dijo que en el año 2003 conoció el proyecto de Botnia en Helsinki (Finlandia) y que la construcción podría haberse pedido al exterior, pero que se confió en la mano de obra uruguaya.

La ministra de Defensa, Azucena Berrutti, dijo sentirse maravillada por haber concretado una propuesta como esta desde la Armada Nacional.

“En el complejo mundo del ministerio de Defensa, cuando nos encontrarnos con una estrella que avanza a una velocidad como ésta, nos hace confiar en los milagros”, dijo Berrutti.