Venezuela con poder de beneficiar y trabar a Uruguay desde el Mercosur

Venezuela se convirtió ayer en el quinto miembro del Mercosur con un gesto de reconocimiento a las asimetrías que sus socios menores, Uruguay y Paraguay, reclaman insistentemente a Brasil y Argentina, dejando en entredicho la forma de liderazgo que hasta ahora ejercieron.
El gobierno de Lula Da Silva se apuró a anunciar, desde Caracas, la creación de un fondo de ayuda, que además de Uruguay y Paraguay, incluirá a Bolivia.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, adelantó que materializará preferencias que contienen dos listas de productos de esos países que podrán entrar, desgravados y de inmediato, al mercado venezolano, sin esperar el plazo de 2012 fijado para otros bienes considerados sensibles.

En el caso de Uruguay, más que productos, se contempla un pedido del país de agilizar los trámites en las licencias de importaciones, informó la embajadora María Urbaneja, representante de Venezuela ante el Mercosur.

Los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Uruguay, Tabaré Vázquez; y de Paraguay, Nicanor Duarte Frutos; en una reunión a la que también fue invitado el presidente de Bolivia, Evo Morales, sellaron el ingreso del nuevo socio al bloque regional.


Poder. Venezuela se encamina a ser miembro pleno del Mercosur, igual que Uruguay, Brasil, Argentina y Paraguay, y por tanto tener derecho a voto y veto, dentro del mismo. El presidente Chávez, firme crítico de Estados Unidos, tendrá entonces el poder de obstaculizar a países como Uruguay que intenten un camino de acercamiento comercial con esa potencia del Norte, hoy principal destino de las exportaciones uruguayas.

Esa posición, sumada a la de Brasil, recientemente explicitada por su canciller Celso Amorín en Montevideo, puede obligar a Uruguay a tener que elegir entre el Mercosur o un acuerdo bilateral de extrazona. De hecho, la administración Chávez, que considera un logro político su ingreso al Mercosur, viene de separarse de la Comunidad Andina de Naciones luego que Perú y Colombia decidieran seguir adelante sus negociaciones para lograr un Tratado de Libre Comercio con EEUU.

Analistas internacionales manifestaron en estas horas su preocupación por la posibilidad de una “amplificación” dentro del bloque de las radicales posiciones de Caracas contra Washington, aunque Carlos Alvarez, presidente de la Comisión de Representantes del Mercosur, dijo que “nadie puede pensar que puede exportar su modelo nacional al conjunto de los otros países de la región”. En declaraciones a la agencia Reuters, señaló que el ingreso de Venezuela no puede ser visto desde una perspectiva ideológica sino como una ampliación del mercado y una oportunidad de negocios”.

En Uruguay el ex canciller y actual senador nacionalista, Sergio Abreu, alertó que la flexibilidad que busca el gobierno del presidente Tabaré Vázquez dentro del Mercosur para negociar con terceros países, es “incompatible” con el apoyo que se da al ingreso de Venezuela como socio pleno. Afirmó a El Observador que “el Mercosur debe preservar los principios del Derecho Internacional, entre ellos el de la no intervención en asuntos internos de otros Estados, lo que no siempre cumplió Venezuela”.

Chávez, con su carisma y sus dólares, definitivamente aumentó su influencia en la región e incluso su cancillería logró frenar la intención norteamericana de crear una zona de libre comercio de las Américas.

Con la firma del Protocolo de Adhesión, el comercio entre el nuevo miembro y el Mercosur quedará libre de aranceles en seis años, con excepciones, pero la nación petrolera, comenzará inmediatamente a participar con voz y voto de las instancias del bloque.

POR LEONARDO LUZZI DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR