Visita real enardece a Marruecos con España

Esta es la primera vez que Juan Carlos y Sofía visitan Ceuta y Melilla desde que ascendieron al trono, hace ya 32 años. Miles de ceutíes los recibieron en el ayuntamiento agitando banderitas españolas. Hubieron las 21 salvas de rigor para darle la bienvenida al monarca y las iglesias hicieron sonar las campanas, en un día donde los comercios y los colegios estuvieron cerrados por la visita real. Todo un acontecimiento.

«No quería dejar pasar más tiempo sin venir a Ceuta», dijo el rey Juan Carlos, una ciudad de «historia y cultura centenarias, marcada por un armónico espíritu de integración y convivencia».

Sin embargo, no todo fue fiesta en Ceuta, la primera de las dos escalas que tiene este viaje real, que hoy continuará en Melilla. Casi mil personas se manifestaron en contra de la llegada de los reyes, y el gobierno de Marruecos llamó a consultas a su embajador en España para protestar por la «lamentable» visita del soberano español. Entienden que es una «provocación inadmisible», ya que Marruecos reclama ambos territorios, al punto que el parlamento marroquí trató el asunto en la sesión de ayer.

Once diputados y senadores de distintos partidos políticos le entregaron una carta de protesta al embajador de España en Rabat. «Es posible que Marruecos revise sus buenas relaciones con España», dijo un parlamentario.

Las protestas de ayer fueron organizadas por el «Comité Nacional por la Liberación de Ceuta y Melilla», una ONG con sede en Tutuán, al Norte de Marruecos. Los manifestantes se concentraron en el puesto fronterizo Bab Sebta (nombre árabe de «Ceuta»), gritaron sus consignas, agitaron banderas marroquíes y mostraron carteles -algunos de los cuales estaban escritos en español- denunciando «la ocupación» española de los dos territorios.

Fueron a «expresar su patriotismo y protestar contra el colonialismo y el racismo españoles», dijo Habib Hajji, presidente de la ONG. «La presencia de españoles en Ceuta y Melilla es una violación de los derechos humanos y de convenciones internacionales», consideró.

La manifestación fue rodeada de un cordón de seguridad y no hubo mayores incidentes.

Ceuta y Melilla son dos enclaves de discusión entre España y Marruecos, pero también dos destinos importantes para la inmigración clandestina de africanos hacia Europa. El gobierno español ha reforzado los controles para evitar el ingreso de indocumentados.

Asimismo, según decían los propios españoles a principios de este año, las dos ciudades son prioritarias para los objetivos terroristas islamistas en un eventual próximo ataque.

PROTOCOLO. Los reyes fueron acogidos en la plaza de África de Ceuta, por miles de habitantes que gritaban «Olé, olé, olé, somos españoles». Juan Carlos y la reina Sofía aparecieron brevemente en el balcón del ayuntamiento para saludar a la gente y volvieron hacia adentro. El rey dio un discurso ante el parlamento local, que tiene el estatus de «ciudad autónoma».

Más tarde, de acuerdo a lo que estaba previsto en agenda, inauguró un complejo deportivo que lleva su nombre, y más tarde se trasladó en helicóptero hacia Málaga (al Sur de Andalucía), donde pasaría la noche. Hoy llegará a Melilla, continuando la recorrida.

Los reyes ya habían visitado ambas ciudades en 1970, cuando aún eran príncipes, para presidir los actos de conmemoración del cincuentenario de la creación de la Legión.