Voceros del gobierno argentino reafirman malestar con Batlle

Distintas versiones y declaraciones en la vecina orilla coincidieron ayer en reafirmar el malestar del gobierno argentino con el presidente Jorge Batlle tras la resolución que entendió que el caso de la nuera del poeta Juan Gelman, desaparecida en 1976 en Montevideo, está comprendido en la ley de caducidad.

El ministro del Interior argentino, Aníbal Fernández, dijo que Kirchner confía en que una eventual presidencia de Tabaré Vázquez en Uruguay hará avanzar la investigación.

«La idea del presidente es sostener firmemente sus ideales, especialmente en temas tan sensibles como el caso Gelman. Y para sostenerlos es obvio que recurre y recurrirá a quienes siente más próximos, como Vázquez», declaró a la AFP.

Mientras, el ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa, comentó en una entrevista radial que no le consta que Kirchner haya hablado del tema con Batlle en la última Cumbre Iberoamericana.

«No me expliques nada. Eso lo va a solucionar Tabaré Vázquez», reprodujo el diario Clarín en su edición del día domingo, levantando una eventual conversación entre los presidentes.

«Esa afirmación que pone el diario Clarín entre comillas es totalmente falsa» dijo Batlle. «Es una de las mentiras más grandes que he escuchado en mi vida», reafirmó el mismo domingo al retorno de su viaje a Bolivia.

Bielsa consignó que no podía desmentir el hecho porque no lo presenció, al tiempo que pasó viejas facturas a Batlle, cuando le fue observado que sería muy duro que Kirchner le haya anticipado eventualmente al presidente uruguayo que resolvería el tema cuando triunfe Vázquez.

«En todo caso, es igualmente duro haber pronosticado que Carlos Menem iba a ganar las elecciones. Usted conoce el dicho: el que a hierro mata, a hierro muere», afirmó Bielsa, en alusión a una declaración de Batlle en Estados Unidos, en donde aventuró la victoria del ex titular argentino en la década del ‘90.

Bielsa dijo en la nota que es necesario «separar los gobiernos de los pueblos» y advirtió que el presidente Batlle «tiene un estilo heterodoxo y él gusta llamarse a sí mismo como un individuo imprevisible. Son características personales con las que hay que convivir», reflexionó.

El gobierno uruguayo, ayer, no hizo comentarios sobre estos temas. Fuentes gubernamentales confiaron que se ha actuado correctamente y no corresponde el malestar de la administración argentina.

El diario La Nación, asimismo, manejó de fuentes allegadas a Kirchner, que éste comentó que la resolución de Batlle sobre el caso Gelman lo había ofendido personalmente —Bielsa y él son amigos del escritor— y que por ende, señaló que se dedicaría a «ayudar» a Tabaré Vázquez para que acceda al poder para zanjar el asunto.

COMPLICADA. Asimismo, el corresponsal de El País en Buenos Aires, Fernando Nolé, confirmó de fuentes del gobierno argentino que la relación con el presidente Batlle «está cada vez más complicada», aunque pusieron énfasis en que el nivel de integración entre ambos pueblos «está intacta y se va a intensificar».

Ese fue el mensaje que transmitió a El País uno de los principales colaboradores del canciller Rafael Bielsa. Esa misma fuente sostuvo que en realidad el mal clima existe desde hace un tiempo, cuando comenzaron a percibirse entre los dos gobiernos distintas maneras de observar la política que se debía aplicar en materia de revisión de la represión ilegal de la década del 70 y también en cuanto a la estrategia en materia de relacionamiento externo regional.

«Lo que cayó muy mal es que se haya invitado a las autoridades argentinas a visitar Montevideo para demostrar avances en la resolución del caso Gelman y finalmente, días después, que el presidente Batlle haya tomado decisiones totalmente contrarias», puntualizó el mismo funcionario.

Tanto en la Casa Rosada como en la cancillería argentina se puntualizó que por el momento no hay ninguna reunión prevista entre las autoridades de los dos países para tratar de aclarar estos aspectos.

Sin embargo, a última hora de ayer algunos medios periodísticos argentinos hicieron comentarios acerca de un pedido del presidente Kirchner hacia Bielsa para que no se agrandaran más las diferencias que existen con el gobierno de Batlle.

«La idea es poner paños fríos para no seguir agigantando el problema», agregó otro funcionario del Gobierno argentino.

CRITICAS. Asimismo, desde diferentes medios argentinos, la actitud de Kirchner recibió una suerte de crítica. Bajo el título «¿Adonde va?», una crónica de Ambito Financiero de ayer comienza diciendo: «Ni el principio de no intervención en asuntos internos de otros países se respeta hoy en la Argentina. El presidente Néstor Kirchner, molesto porque el primer mandatario uruguayo, Jorge Batlle, no accedió a reabrir una investigación ya agotada en su país sobre la desaparición de una nuera del poeta Juan Gelman, le auguró en plena cara el futuro triunfo del candidato Tabaré Vázquez, aunque Batlle redujo el hecho, que pudo atribuirse a otros funcionarios que lo comentaron».

Mientras, en una columna que escribió en La Nación el conocido periodista Joaquín Morales Solá, éste criticó al presidente Kirchner por su «encontronazo verbal» con Enrique Iglesias y por haber esquivado un encuentro con el jefe de gobierno de España, José Ma. Aznar.

«Desde enero de 2002 hasta enero de este año, cuando la Argentina estuvo virtualmente expulsada del mundo, Enrique Iglesias se colocó el conflicto argentino en sus hombros. Fue el único amigo coherente y perseverante con el que el país pudo contar en los lugares donde se decidía la victoria o la derrota de la Argentina en ruinas», escribió. También dijo luego que la actitud de Kirchner respecto de Aznar «fue otro gesto notable de desagradecimiento».

Entrevista a bielsa en radio 10 de argentina

— Periodista. ¿Y las versiones respecto al presidente uruguayo?

— Bielsa. Yo no lo presencié. No lo puedo desmentir. El presidente no me lo desmintió, pero no estuve presente cuando sucedió eso.

— Periodista. De ser cierto es muy duro anticiparle a un presidente que esto lo va a resolver el próximo presidente que va a ser Tabaré Vázquez, ¿es duro, no?

— Bielsa. En todo caso, es igualmente duro haber pronosticado que Carlos Menem iba a ganar las elecciones. Usted conoce el dicho: el que a hierro mata, a hierro muere.

— Periodista. ¿Las relaciones con Uruguay están bien o en un punto de crispidez?

— Bielsa. Vamos a separar los gobiernos de los pueblos. En lo particular no siento ninguna sensación de que un uruguayo sea un extranjero. Queremos entrañablemente a ese país y a su gente. Y de hecho, tenemos muchos uruguayos notables en nuestro país que son como argentinos, como Víctor Hugo Morales, Horacio Ferrer, tanta gente que amamos entrañablemente por lo que le ha dado a esta patria. Por otro lado, el presidente Batlle tiene un estilo heterodoxo y él gusta llamarse a sí mismo como un individuo imprevisible. Son características personales con las que hay que convivir. Uruguay tiene un excelente canciller. El canciller Opertti es un gran amigo y una persona que yo respeto mucho. Entonces, cuando los temperamentos producen lo que usted dice, alguna rispidez, lo que hay que hacer es acudir rápidamente para superar esa situación, porque la unión de los pueblos está por encima de cualquier cosa.

«Debo creerle»

«Las relaciones de Uruguay con Argentina y Brasil no están en un buen momento», opinó ayer en Canal 12 el presidente del Frente Amplio, Tabaré Vázquez, tras reunirse con el presidente portugués, Jorge Sampaio.

No obstante, el dirigente dio un crédito al primer mandatario en el entredicho con el gobierno argentino. Vázquez advirtió que han existido «versiones contrapuestas» del presunto encuentro entre el presidente Jorge Batlle y su par, Nestor Kirchner, en la Cumbre en Bolivia. Si el presidente «dice que el hecho no ocurrió, debo creerle».