Wall Street registró una recuperación espectacular, impulsada por un movimiento de caza de ofertas,

El ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, recibirá hoy en su despacho a varios de los principales dirigentes del Secretariado de la central, a escasas 48 horas del fin de la ronda salarial. La delegación estará integrada por el coordinador, Juan Castillo, Marcelo Abdala (del gremio metalúrgico, Untmra), Milton Castellano (de Fueci, Comercio), Richard Read (gremio de la bebida, Foeb) y José Franco (del sindicato de la pesca, Suntma).

Los sindicalistas plantearán su «preocupación» por el anuncio del Ministerio de Trabajo (MTSS) en el que aceptó incluir cláusulas de salvaguarda -por las que se convoca a las partes a renegociar salarios-, como piden los empresarios, ante la crisis financiera internacional. «Queremos garantizar que no se va a estar reabriendo otra vez la negociación colectiva dentro de un año. No fuimos nosotros los que dijimos de que podría durar (un convenio) 24 o 30 meses, fue el propio gobierno» apuntó Castillo.

El sindicalista dijo a El País que el Pit-Cnt quiere «saber el alcance, cuáles son los contenidos» de la cláusula, rechazada por los trabajadores por entender que puede implicar una caída de los aumentos, como plantean los empresarios. Aunque el ministro Bonomi ha dicho que la cláusula sólo servirá para convocar a las partes, la central quiere que se aclaren los tantos. Pero, además, Castillo mostró su inquietud por el gesto del gobierno de aceptar la salvaguarda cuando «se nos contestó una, dos, tres, mil veces que no» a la incorporación de gatillo que ajuste los salarios ante una disparada de la inflación. Recordó que el ex ministro de Economía, Danilo Astori, era reacio a esa modificación porque «eso daba señal de no mucha firmeza en la conducción económica». Ahora algunas semanas después de su salida del Ministerio de Economía, «se admite una cláusula de este tipo, ¿entonces ahora sí se admite que hay alguna dificultad?», criticó Castillo.

El dirigente del Pit señaló que en aquel momento, los empresarios tampoco estaban de acuerdo con sumar cláusulas contingentes.

Pese a las presiones, el MTSS ya ha dicho que incorporará la salvaguarda en los convenios atendiendo a «cada grupo y no en general porque hay grupos que se pueden ver afectados y otros que no», dijo Bonomi.

De hecho, el asesor de la Cámara de Comercio, Julio Guevara, comentó a El País que los borradores de los preacuerdos (que en el sector comercio se han producido en el área de barracas y bazares) ya incluyen un casillero destinado a la cláusula de salvaguarda.

Esa no es la única preocupación del Pit. También planteará que se flexibilice el criterio apegado a la pauta, en aquellos casos en que empresarios y trabajadores hayan acordado un aumento por encima de lo permitido por el Poder Ejecutivo. Por excederse en los lineamientos, por ejemplo, el sector de las agencias de noticias, tuvo que rever su convenio.

«Nosotros tenemos una visión distinta que la del gobierno», dijo Castillo y el gobierno no debería poner «objeción» a los acuerdos que se exceden de los límites. Por este punto y a raíz del trancazo en la ronda, el Pit presentará un documento en el que repasará la situación de los grupos para evaluar la estrategia del gobierno para destrabar esos casos.

Las partes ven con matices que inevitablemente se producirán varios decretos, un escenario bajo el cual los trabajadores ya adelantaron que seguirán movilizados por sus reclamos, explicó José Franco, del Pit-Cnt.

La central no sólo está inquieta por los decretos en una ronda en la que aspiraba recuperar lo perdido tras la crisis de 2002, sino también por el pago de la retroactividad por parte de los empresarios a los trabajadores. En ese sentido, Castillo expresó que puede ser un problema «inmenso» para las empresas, tomando en cuenta los retrasos en la negociación, la entrada en vigencia de los aumentos a partir del 1° de julio de 2008, el pago del medio aguinaldo a fin de año, el salario vacacional y otro ajuste fijado para el 1° de enero de 2009.

Aunque estos temas serán abordados mano a mano con Bonomi, el Pit solicitará la convocatoria del Consejo Superior Tripartito para la próxima semana, para encontrar la llave que destrabe varias negociaciones.

MÁS PAROS. En ese contexto, algunos grupos, como el de los transportistas de carga, ven truncadas las posibilidades de acordar. Ayer, el sector tuvo una reunión salarial en la que no hubo avances. Se aguardaba que las partes presentaran sus propuestas pero el MTSS fijó un cuarto intermedio hasta el viernes 31. A los transportistas les dijeron que la oferta llegaría por correo electrónico a pesar de que habían sido convocados para recibirla en persona. «Es una tomadura de pelo», se quejó el dirigente del gremio de transportistas de carga (Sutcra), William Urrutia. El gremialista adelantó que ese día se pondrá a votación la oferta oficial salarial. Si no se aprueba, entonces el gobierno decretaría la suba.

La Intergremial de Carga resaltó que, pese al «gran esfuerzo económico» realizado por los empresarios, el Sutcra rechazó un aumento del 31% al salario mínimo del chofer de transporte nacional (hoy en $ 270) al 1° de julio de este año. Si el gremio acepta que la suba se efectúe el 1° de enero del próximo año, la mejora será de un 42%, según la patronal.

Las empresas han dado muestras de su buena voluntad a negociar pues su propuesta «supera ampliamente la meta del 20% de recuperación salarial fijada por el Poder Ejecutivo para el período 2005-2010», aseguró la Intergremial.

Los empresarios dicen desconocer los motivos que impiden una solución acordada y deslindaron «responsabilidades por los inconvenientes» eventuales sobre los servicios.

El Sutcra estima insuficientes las cifras. Su fórmula plantea elevar el jornal mínimo a $ 300, más dos partidas de $ 70 cada una por presentismo y viáticos; pero esta fue considerada muy elevada por el MTSS, dijo Urrutia. Si el acuerdo no prospera y se decreta, Urrutia indicó que quedarán con «las manos libres» para tomar medidas más duras.

Hoy, los transportistas de carga a nivel nacional pararán desde la hora 7, cuando comienza una asamblea en la que se definirán los pasos a seguir.