Wilma atacó Florida y dejó desolación y cuatro muertos

Tras la furia del viento, que azotó la península durante seis horas, el presidente, George W. Bush, declaró ayer el estado de emergencia en Florida. Según las distintas fuentes, entre 2,5 y 6 millones de habitantes quedaron sin electricidad.

Al otro lado del estrecho de Florida, la capital cubana La Habana y varias poblados de la costa occidental de la isla quedaron ayer bajo agua tras el pasaje del huracán.

Las olas gigantes, provocadas por el ciclón, fueron la causa de las importantes inundaciones, las peores de los últimos 12 años en Cuba, que causaron numerosos daños, a pesar de que no se identificó ninguna víctima fatal. Entre Haití, Jamaica, México y Estados Unidos, Wilma causó la muerte de 27 personas.

TRAYECTO. Wilma tocó tierra en la costa oeste de Florida ayer a las 6.30. El ojo del ciclón comenzó a azotar la costa cerca de Marco Island, al sur de Naples.

En la tarde, ya en el Atlántico, Wilma recuperó fuerzas y se convirtió nuevamente en un huracán categoría 3 en la escala Saffir-Simpson (de un máximo de cinco), con vientos que alcanzan los 185 km/h. El ciclón, que el viernes y sábado también arrasó la península mexicana de Yucatán, se fortaleció tras haber atravesado Florida, potenciado por las aguas cálidas de la corriente del Golfo.

Por su parte, el gobernador de Florida, Jeb Bush, destacó que el peligro aún no había pasado y pidió a los habitantes de Florida que no utilizaran las rutas y mostraran prudencia.

En los cayos del extremo sur de la Florida, las autoridades habían pedido a los 80.000 habitantes que decidieron quedarse que no salieran a las calles y que encontraran refugio donde pudieran y a su propio riesgo.

Alrededor de 3.000 guardias nacionales están listos para intervenir en Florida y otros 3.000 están en estado de alerta, precisó el gobernador Bush.

Mientras, cerca de 400 camiones de agua están asimismo prontos para distribuirla en caso de necesidad.

En tanto, el Centro Espacial Kennedy suspendió sus operaciones y envió a todos sus empleados a sus residencias, indicó la NASA en un comunicado.

Por su parte, David Paulison, director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), expresó su preocupación por la gente que no obedeció la orden de evacuación.

Durante una conferencia de prensa en Washington, Paulison sostuvo que el 90 por ciento de los habitantes de los cayos (cadena de islas ubicadas al sur de Florida) no cumplió la orden de evacuación.

El paso del huracán por el Golfo de México no dañó las principales instalaciones de petróleo que Estados Unidos tiene en el área, lo que hoy se tradujo en una baja del precio del barril de crudo que se ubicó en torno de los 60 dólares.

AYUDA. La declaración de estado de emergencia para Florida supone una gran ayuda económica Federal.

El monto de las pérdidas aseguradas vinculadas al pasaje del huracán Wilma sobre Florida podría ascender a entre 2.000 y 9.000 millones de dólares, según estimaciones de las compañías de seguros.

ALPHA. Mientras Wilma empieza a ser lentamente un triste recuerdo, el Caribe comienza a pensar en la siguiente tormenta torpical que ya azotó Haití. Según informaron autoridades de ese país, Alpha provocó inundaciones que le causaron la muerte a diez personas, heridas a once mientras tres todavía continúan desaparecidas.

Alpha es la 22ª tormenta tropical de la temporada, batiendo el récord para una temporada ciclónica, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, con sede en Miami.