Wilma azotó la economía de las turísticas Miami y Cancún

En el sur de Florida la destrucción de las líneas de suministro eléctrico, que ayer todavía dejó sin luz a tres millones de hogares, fue provocada por la fuerza del huracán Wilma. Esto impidió que pudieran funcionar con normalidad los tres aeropuertos de la zona, empresas, bancos y negocios de todo tipo.

Para una región que vive en su mayor parte del turismo, de las telecomunicaciones y de las relaciones económicas con América Latina la falta de electricidad causará grandes daños económicos, además de los US$ 6.000 a US$ 9.000 millones en pérdidas directas ocasionadas por el huracán, según datos de la cadena CNN.

“Estamos trabajando contrarreloj. Todos nuestros recursos de emergencia se han movilizado para restablecer lo antes posible la energía eléctrica. Pero no será fácil ni pronto por la magnitud de los daños”, explicó Karen Visepo, portavoz de la FPL, compañía eléctrica del estado de Florida.

La gran tarea por delante está en manos de los 5.000 empleados de FPL destinados a los tres grandes condados de Florida: Miami-Dade, Broward y Palm Beach.

“Hay que ser realistas y pensar que van a pasar días y semanas hasta que recuperemos la normalidad”, dijo ayer Carlos Álvarez, alcalde de Miami-Dade.

El efecto económico provocado por Wilma es patente con el cierre de los tres aeropuertos internacionales del sur de Florida: Miami, Ft. Lauderdale y Palm Beach. A la falta de energía eléctrica se une la necesidad de revisar la magnitud de los daños y hasta mañana no se comenzarán a restablecer los vuelos.

American Airlines, con 500 vuelos diarios en Miami, es la compañía aérea más afectada porque utiliza este aeropuerto, junto con el de Dallas-Fort Worth (estado de Texas), como el principal centro de conexión internacional para sus vuelos a Europa y a América Latina.

La compañía aérea Southwest, que utiliza Fort Lauderdale como un importante centro de conexión, trasladó a Orlando, en el centro de Florida, los vuelos que no pueden aterrizar, aunque se espera que a partir de hoy se reanuden los primeros vuelos.

La situación es similar en el puerto de carga de Miami, con toda la actividad portuaria cancelada, lo que tendrá importantes repercusiones en el transporte de mercancías a América Latina.


Reconstrucción hotelera. Por su parte, el gobierno de México anunció ayer que en diciembre próximo estará reconstruido el 80% de la infraestructura hotelera de Cancún y otras localidades de la turística península de Yucatán, devastada por Wilma.

Los empresarios podrán acceder a fondos federales y a créditos bancarios para reparar sus hoteles en la zona, el principal polo turístico del país y mayor receptor de la inversión foránea en ese rubro, dijo a la prensa el portavoz presidencial, Rubén Aguilar.

Añadió que en ningún caso se acudirá a las reservas internacionales de México para financiar las obras de reconstrucción y que los daños causados por Wilma no pondrán en riesgo la estabilidad de la economía nacional.

“El Estado mexicano tiene los recursos suficientes para hacer frente a esta circunstancia”, enfatizó el portavoz del presidente mexicano, Vicente Fox.

Fox también prometió a los empresarios hoteleros ayudarles a gestionar un crédito por US$ 500 millones ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El gobierno prometió ayudar a los empresarios hoteleros a cambio de que éstos no despidan a ningún empleado, dijo Aguilar.

“El compromiso adquirido entre el gobierno y los empresarios es que en diciembre se haya reparado el 80% de la infraestructura hotelera, lo que representa 60 mil habitaciones”, señaló el portavoz.

Según fuentes oficiales, los hoteles no sufrieron “daños estructurales”, por lo que el plazo fijado para reparar el 80% de la infraestructura es razonable.

Otras fuentes del gobierno dijeron a la prensa que la totalidad de la infraestructura hotelera estará reparada en marzo próximo.

Los dueños de hoteles y restaurantes le dijeron el lunes a Fox que “estaban en pie, que no se iban a dejar vencer por Wilma”, expresó Aguilar.

Empresarios mexicanos y extranjeros invirtieron en los últimos años unos US$ 10.000 millones en el sector turístico de la península de Yucatán, según fuentes oficiales. (En base a EFE)