Zigzagueo político y plan antiinflacionario.

NELSON FERNÁNDEZ ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR
Eso porque tanto en su entorno presidencial como en el ámbito del gabinete ministerial, ya se pensaba en ajustes posibles al Presupuesto Quinquenal, y ahora el nuevo contexto macroeconómico obliga a una prudencia extrema.Esa respuesta de Mujica y la forma en que efectivamente lo trasladó luego al Consejo de Ministros, es el argumento que expresa Lorenzo en reuniones de su equipo, con empresarios o consultores económicos. Algunas expresiones de Mujica, que fueron vertidas en aquella conversación con el ministro de Economía y con todos sus secretarios de Estado, son puestas como ejemplo de garantía del plan contra la inflación.¿Cumplirá a rajatabla? ¿Mantendrá el apoyo político para las soluciones técnicas, que son ásperas para la historia de la izquierda y resistidas por ministros que sostienen que hay que aumentar el gasto en planes sociales, en recursos para vivienda, en más educación y otros rubros?Los hechos políticos de los últimos días añaden dudas. Un presidente zigzagueante, desoído por sus propios legisladores, no da la sensación de firmeza para discusión cerrada sobre pretensiones presupuestales.»¿Viste que banca? El presidente apoya y está convencido en esto», dijo un miembro del equipo económico al comentar el aumento de los encajes bancarios dispuesto esta semana. La medida se había acordado la semana anterior, previo a que el ministro Lorenzo se fuera de misión oficial a España y Japón.El jefe del equipo económico expresa seguridad en el plan y en el respaldo presidencial. Y el vicepresidente reafirma lo mismo y añade elementos.Danilo Astori detalló a Mujica el costo que un repunte de precios tiene sobre la indigencia y la pobreza. No es meramente estadístico, pero sí contundente en cuanto a las señales de mejora social. La pobreza, medida por relación de ingresos con la capacidad de compra de una cesta de alimentos, ha venido bajando estos años de crecimiento económico e inflación baja y estable, pero muchísimas familias que ascendieron de categoría están en la frontera. Sin chance de aumentar sustancialmente su ingreso este año, si los precios aumentan bastante más de lo previsto, la «línea de pobreza» sube más que su remuneración y vuelven a quedar en la categoría de pobres.Obviamente la preocupación es mayor. El impuesto inflacionario no solo castiga a los más humildes sino que conspira contra el sano crecimiento y perjudica a toda la sociedad.Mujica tiene sus asesores económicos predilectos, pero con el tiempo ha pasado a escuchar con más atención a Astori. Y el vicepresidente le ha dado argumentos suficientes para entender que el rebrote inflacionario precisa ser controlado con firmeza y que las medidas monetarias, que Mujica ha respaldado, solo pueden ser efectivas si están alineadas a la prudencia fiscal: no solo en el discurso sino también en los hechos.RecalentadaLa inflación de abril fue menor a la de enero, febrero y marzo, pero mayor a la de abril del año pasado. La tasa anual subió a 8,35% pero la tendencia reciente es mayor. La anualización del último trimestre da una inflación de 11,3%, mientras que el dato de enero-abril, llevado a términos anuales, da 12,5%.Si de la inflación se separan los rubros de precios administrados (tarifas públicas y transporte) y los productos de alta volatilidad, la tendencia de precios es de un aumento levemente superior a 10%.Ese incremento de precios se convalida con una demanda firme de los uruguayos. El ingreso familiar -medido en pesos constantes- fue en enero-marzo 12,8% más que en igual trimestre de un año atrás.Esta semana se supo que la producción industrial aumentó 4,3% en marzo y 6,5% en todo el primer trimestre.También que la actividad del comercio estuvo más que activa, según la encuesta de la Cámara de Comercio y Servicios. Aumentó la venta de ropa 8%, calzado 4%, electrodomésticos 7,6%, ferreterías 8%, bazares 6,3%, y otros. Más fuerte fue en automóviles 38%, camiones y ómnibus 56%, maquinaria y agrícola 40%.Los servicios crecieron mucho, también en términos reales: agencias de viaje 8%, hoteles 23% y los informáticos 28,6%.Otros sectores también se mueven a buen ritmo. Aunque no hay datos de transporte, es claro que con un incremento de 24% en exportaciones y de 51% en importaciones (en ambos casos en dólares y respecto a iguales meses de un año atrás), ese sector creció mucho. Comunicaciones sigue con tendencia alcista por más servicios.Todos estos datos más los de otros sectores estarán recogidos en el PBI de enero-marzo que se conocerá en junio, pero ya se anticipa que fue de un crecimiento importante.Y los salarios crecen por encima de la productividad y empujan los precios.La batallaLa inflación uruguaya no está desenfrenada, pero sí alta para estos tiempos. En Sudamérica está a mitad de tabla (el cuadro adjunto muestra la inflación de cada país ordenados por la tasa de inflación anual móvil a abril), pero en la frontera entre los países con una conducta más ordenada y los que tienen una inflación muy alta (Bolivia y Venezuela) o la maquillan para que parezca más baja (Argentina).Del plan antiinflacionario se viene cumpliendo el paquete monetario, con la suba en marzo de la tasa de referencia (TPM) y de los encajes a depósitos bancarios anunciado esta semana. Todo eso está en la órbita directa del equipo económico.La otra parte, la de restricción fiscal, depende de la voluntad presidencial. El equipo económico confía en el apoyo prometido, pero viendo las idas y vueltas políticas y la acotada influencia presidencial en las decisiones del oficialismo, hasta que el proyecto de Rendición de Cuentas no llegue al Parlamento y confirme esa orientación, habrá margen de dudas.